El Rey Conrado pensó salir en Pascua de 1147, pero inicio su viaje en mayo, pasando a Hungría con un gran ejercito a finales de ese mes.

Se cree que estaba formado por cerca de unos 20000 entre gente armada y peregrinos, a él se le había unido dos Reyes de pueblos vasallos de Alemania, Ladislao de Bohemia y Boleslao IV de Polonia.

Entre los nobles alemanes se encontraba el Duque de Suabia (Federico), sobrino de Conrado y futuro heredero de la corona alemana.

A lo largo del mes de junio este ejército avanzo por Hungría donde su Rey Geza les dio todas las facilidades para su tránsito por el país, el cual se hizo sin incidentes, llegando a la frontera del Imperio Bizantino a mediados de Julio, una vez prestado el juramento ante los embajadores, Demetrio Macrembolites y Alejandro de Gravina, del Emperador Bizantino, juramento de no agresión hacia este Imperio se le permitió entrar en él, entrando este ejercito el día 20 de julio por Branitchevo, cruzando el rio Danubio por barcos bizantinos.

Todo el viaje estaba trascurriendo sin incidentes hasta la llegada a Sofía donde empezó el pillaje en los campos, no pagando por los productos que cogían, e incluso matando a quien se les oponía.

Conrado no podía sujetar a esta chusma incontrolable, siendo peor en la ciudad de Filipopolis donde redujeron a cenizas las afueras de la ciudad, no atreviéndose con la ciudad protegida por una poderosa muralla.

Conrado castigo a los cabecillas y el emperador Manuel, envió sus tropas para escoltar a los cruzados durante el trayecto de estos por tierras bizantinas, esto último no hizo más que empeorar las cosas, ya que hubo numerosas reyertas entre los alemanes y su escolta. El mayor incidente en este trayecto fue la muerte a manos de bandidos bizantinos de un mercader enfermo, que quedó aislado y rezagado, los alemanes a las órdenes de Federico de Suabia quemo y arraso un monasterio cercano, matando a todos los que encontró. Ante este incidente el emperador trato de que no se acercaran a Constantinopla, incluso pensó en hacerles frente con su ejército, cosa que en el último momento no ordeno.

Antes de su llegada a la capital a los cruzados les ocurrió una gran desgracia ya que todos los acampados en Cheravas, una inundación les dejo sin tiendas, riquezas y quito la vida a numerosos soldados.

Por fin el día 10 de septiembre este ejército llega a Constantinopla, a la espera del contingente francés que llegaría un mes después. Para juntos marchar a oriente.

Aunque antes de la llegada de todo el ejército francés el Rey Conrado decidió partir hacia Calcedonia, el Emperador les proporciono guías para cruzar Anatolia todo trascurrió sin novedades aparentes hasta llegar a Nicea, donde Conrado decidió dividir su ejército de cruzados por un lado los no combatientes al mando de Oton de Freisingen con una pequeña escolta y por otra lado Conrado con el grueso del ejercito armado.

Conrado sale de Nicea el 15 de Octubre guiado por los guías asignados por el emperador bizantino, en territorio del imperio no tuvieron problemas de suministros, pero sin previsión ni aprovisionamiento se adentraron en territorio turco, a su llegada  cerca de Dorilea extenuados y sedientos fueron atacados por el ejército seleucida, poco pudieron hacer, siendo masacrados por el enemigo, Conrado logra huir, hacia Nicea, dejando atrás todos sus pertrechos y al 90 por ciento de su ejército muerto.

Al llegar a Efeso,  Conrado enfermó de gravedad y Manuel I al enterarse de ello le envió una expedición personal para trasladarlo a Constantinopla para su tratarlo personalmente y allí, quedo impresionado por las atenciones que Manuel I y su esposa, cuñada de Conrado, tuvieron con él y fue alojado en su palacio. Una vez restablecido, en marzo de 1148 una flota bizantina, los embarcó hacia Acre.

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