En la actualidad Acre, fue denominada San Juan de Acre cuando los cruzados la conquistaron y la tomaron como centro de operaciones en la Tercera Cruzada.

La ciudad de San Juan de Acre, (Akko en hebreo y Akka en árabe), se encuentra en la cima del promontorio que hay al norte de la Bahía de Haifa, en Israel. Desde la antigüedad fué un destacado centro comercial y portuario del Oriente Próximo.

Es la ciudad bíblica de la tribu de Aser, como nos relata el capítulo 1, versículo 31, del Libro de los Jueces.

Es la ciudad de Tolomaida, en la época de los Tolomeos, ciudad donde, según el libro de los Hechos de los Apóstoles, capítulo 21, versículo 7, desembarca Pablo camino de Jerusalén.

Su privilegiada posición ha hecho de ella en la historia una plaza disputada, engrandecida, destruida, amada y odiada.

Breve Historia de la ciudad

Es una de las ciudades más antiguas del mundo y se cree que fue fundada hacia el año 1500 a. C.

En el año 700 a. C. la ciudad cayó en poder de los asirios

En el año 332 a. C. pasó a formar parte del imperio de Alejandro Magno.

El rey de Egipto Ptolomeo II Filadelfo conquistó la ciudad (siglo III a. C.); desde entonces se llamó Ptolemaïs.

Después de que el Imperio romano se dividiera en Imperio romano de Oriente e Imperio romano de Occidente, Acre quedó integrada en el Imperio de Oriente, más tarde Imperio bizantino.

En el 638 era una posesión árabe.

Después la fueron conquistando otros pueblos:

  •  Balduino I de Jerusalén en 1104, la fortificó. Pero su “reinado” y su esplendor duró muy poco.
  • La reconquisto Saladino I, sultán de Egipto y Siria  en 1187.
  • Em 1194 durante la Tercera Cruzada cayo de nuevo en manos de los Cristianos, fue entonces cuando la bautizaron con el nombre de San Juan de Acre
  • En 1291, los sarracenos asediaron la ciudad que tuvo que rendirse, coincidiendo con la finalización de las Cruzadas, a partir de este momento su hegemonía cae en picado. Ver Plano de la ciudad sobre 1300

Vuelve a ser una ciudad importante a raíz de la conquista de los turcos en el año 1517, Las viejas fortificaciones que servían de defensa para la ciudad fueron reforzadas por Ahmad Pasha al-Jazzar (conocido en el mundo árabe como el carnicero), gobernador turco entre 1775 y 1804, las cuales soportaron, en 1799, el asedio de Napoleón Bonaparte.

En 1799, el almirante británico William Sidney Smith negocia una alianza entre el Reino Unido y el Imperio otomano contra la intervención francesa en Egipto. Aislado en Oriente desde la victoria británica de Abukir, Napoleón Bonaparte trata de favorecer una rebelión siria contra los turcos y, a partir del 20 de marzo, somete a la ciudad de Acre a un sitio de dos meses que, finalmente, tendrá que levantar el 21 de mayo. Los británicos ayudan a los turcos sitiados.

En 1918, los ingleses asumen el control en la región tras el desmembramiento del Imperio otomano, quedando Acre incorporada al Mandato británico.

El 4 de mayo de 1947 numerosos presos judíos pertenecientes a grupos sionistas se fugan de la cárcel de Acre.

El 17 de mayo de 1948, en el marco de la Guerra de Independencia de Israel, fuerzas de la Haganá toman Acre, que quedará finalmente incorporada al estado israelí, perdiendo gran parte de su población. Desde entonces Acre es rebautizada con su nombre hebreo, Akko.

Otro hecho importante acaecido en esta ciudad fué: el cautevirio de Bahá’u’lláh, vivió preso 22 años. Profeta fundador de la Fe Bahá’í. Allí se encuentra su santuario el cual es considerado el lugar más sagrado de la tierra para esta confesión religiosa; es uno de los centros principales de peregrinación bahá’í y es el punto a donde todos los bahá’ís de todo el mundo se vuelven cada día para la oración obligatoria.

Hoy día Acre desarrolla una importante actividad industrial en acero. Tiene también una buena flota pesquera y además es ciudad turística.

La ciudad en la época de las cruzadas

Sin lugar a dudas, el período más interesante de la ciudad y por lo que se hizo más famosa, es el de la época concerniente a los cruzados, protegida por la muralla romana y situada junto a un puerto de aguas profundas, era el lugar idóneo para que se establecieran los caballeros  templarios y fuera el centro neurálgico  durante sus incursiones a Tierra Santa.

Los cruzados fundaron el reino latino de Jerusalén en 1099 y, para reforzar la seguridad de su reino enseguida empezaron a construir un sofisticado y complejo sistema de fortificaciones, murallas y torres a todo lo largo de la ciudad de San Juan de Acre, siguiendo el mar, desde el este hasta el sur, ya que al oeste y al norte ya existía una muralla anterior que, en aquellos tiempos, debía ser doble.

Pero se la entregaron a Saladino después de la derrote en la batalla de los Cuernos de Hattin, los cristianos evacuaron la ciudad en 1187. Pero no contentos con ellos al año siguiente, trataron de reconquistarla y la sitiaron, tratando de romper sus fortificaciones, creadas por ellos mismos, lo cual no fue posible y no pudieron recuperarla hasta el el 12-Julio-1191, cuando Saladino se la rindió a Ricardo corazón de León y al rey francés Felipe Augusto, líderes ambos de la tercera cruzada. Así los cruzados gobernaron la ciudad durante los siguientes 100 años y Acre se convirtió en la capital política y administrativa del reino latino, ya que Jerusalén aún estaba en manos de los musulmanes. Además, era el nexo de unión entre Tierra Santa y la Europa Cristina.

El palacio o castrum de los cruzados estaba al norte de la ciudad, protegido por las murallas. Cerca del puerto, los comerciantes del ejército, conocidos como comunes se establecieron provenientes de Venecia, Pisa y Génova. Cada cuartel tenía su propio mercado con almacenes y tiendas e incluso pozos para las familias de los mercaderes. Había también centros para varias órdenes militares y otros muchos edificios públicos como iglesias y hospitales. A principios del siglo XIII se fundó un nuevo cuartel residencial, llamado Montsmusard y a mediados de siglo, Luis IX de Francia, fue el mecenas de la ciudad y la convirtió en un lugar próspero.

En la última batalla entre cruzados y musulmanes, que tuvo lugar en 1290 tras un largo asedio por parte de los mamelucos, una parte de la muralla norte fue derribada y la ciudad fue conquistada el 18 de mayo de 1291. Esta fecha marca el final de la presencia cruzada en Tierra Santa.

Y lo peor es que la mayoría de los edificios de los cruzados fueron destruidos durante los siglos XVIII y XIX, cuando la ciudad fue parte del imperio otomano.

La verdad que en los gobernantes de Acre, tratan de encontrar los vestigios de la época Cruzada, pero son pocos los que se ven ya que la mayoría fueron destruidos y se contruyo encima de ellos.