TariqEl 27 de Abril del año 711, Tariq Ibn Ziad (670-720), a la cabeza de un gran ejército, formado por unosRey Rodrigo 7000 hombres, cruza el estrecho de Gibraltar, una vez allí, para que no haya retorno, quema los barcos. Rodrigo (?-711) y Agila II (?-?), dos reyes Visigodos enfrentados por el poder, acordaron una tregua para combatir juntos a los recién llegados. La situación de Táriq pasó a ser comprometida. Ninguno de los dos partidos le reconocía como aliado, sino que al contrario, unían sus fuerzas dejando al bereber con el mar a la espalda, ante esta situación mando un mensajero a   Musa ibn Nusair (640-716), quien le mandó 5.000 hombres más  y se enfrento al los reyes visigodos, siendo estos derrotados y muerto el Rey Rodrigo (se cree que murió ya que desapareció y se encontró su caballo muerto junto al río) en la Batalla de Guadalete (19 a 26-Julio de 711)

don pelayoAl comprobar la fragilidad del poder de los visigodos, continuó su avance conquistando Medina Sidonia, Morón, Carmona, Sevilla, Écija, Córdoba y Toledo, la capital del reino (todo ello en el mismo año).  Esto propicia que les quede el camino sin apenas obstáculos, lo que hace que el ejército musulmán conquistaran rápidamente casi la totalidad de la península Ibérica, menos la zona Norte (son derrotados en la batalla de Covadonga en el 722), hasta cruzar los Pirineos, donde los francos al frente de Carlos Martel (686-741), les derrota en el año 732, en la batalla de Poitiers, lo cual acaba con el avance de los musulmanes por Europa y se centren en mantener la península Ibérica.

Para completar la conquista y ocupar el territorio peninsular pidió ayuda a Musa, quien se trasladó a la península, al frente de un ejércitoconquista mayor en el 712. En el 713 se reunieron Musa ibn Nusair y Tariq en Toledo. Tariq  le acompañó en la toma de Zaragoza (714), separándose luego para tomar Amaya, León y Astorga.

A pesar de dominar la península, la mayor influencia musulmana se produjo en el sur. En el Norte, tan pronto como pudieron sus pueblos se alzaban contra los musulmanes, y poco a poco fueron empujándoles hacia el sur. La presencia de los Omeyas al norte del Sistema Central era anecdótica, limitándose a guarniciones desde las que profundizar sus incursiones militares (razzias).

Desde el 714 al 756 la península era una provincia del Islam, bajo la soberanía de los Omeyas, teniendo su capital en un inicio en Sevilla, pero posteriormente se trasladó a Córdoba.

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