En 1152, la reina Leonor se divorció de su marido, Luís VII de Francia bajo el pretexto de que no se afeitaba la barba.

Una vez divorciada se casó con Enrique II de Inglaterra, lo que no le gustó nada al monarca francés, sobre todo porque se le obligaba a devolver la dote de la que fuera su mujer.

Francia le declaró la guerra a Inglaterra y esa contienda pasó a la historia como “La Guerra de la Barba”.

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