Pues por dos motivos: escaleras medievales

Uno, porque estaban labradas en el interior de los muros, lo que no permitía hacerlas con una anchura mayor.

Dos, porque cuando más estrechas eran, más fácil era defenderlas. Si el enemigo conseguía penetrar en la torre, daba igual que fueran decenas de ellos solo cabían por la escalera de uno en uno. Así pues, a los defensores en la planta superior no les resultaba demasiado difícil rechazarlos con las  lanzas.

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