Debido al fervor que el discurso del Papa Urbano II, en el concilio de Clermont, se creó un gran alboroto en toda Europa y a parte de su propio llamamiento donde algunos nobles y príncipes Europeos decidieron acudir a su llamada, tambien algunos clérigos fueron proclamando la cruzada y fue tal su oratoria que por donde pasaban conseguian que mucha más gente se quisiera unir, esto provocó que Pedro El Ermitaño lograse reunir un ejercito paralelo lo que dió lugar a dos cruzadas por decirlo de alguna forma.

La cruzada liderada por Pedro que se denominó La Cruzada de los Pobres

La cruzada liderada por la Iglesia que fue la que se conoce como La Primera Cruzada. Llamada tambíen Cruzada de los Príncipes

Anuncios