Guillaume de Chartres fue el decimocuarto Gran Maestre de la Orden del Temple. (1210-1220)

Nacido en Chartres, era hijo de Milon III, conde de Bar-sur-Seine, pero se ignora tanto la fecha de su nacimiento como la vida que llevó hasta el año 1210, en que fue elegido Gran Maestre. Poco después asiste a la coronación como rey de Jerusalén de Jean deBrienne (el cual contaba con el apoyo de Felipe Augusto).

Escudo acuartelado, en 1º y 4º la cruz del temple y en 2º y 3º sobre campo de azur, tres barbos de oro puestos en faja, en segundo plano, borde compuesto de ocho piezas de oro y negro.

La situación de los príncipes cristianos en Palestina es bastante precaria y en el cuarto concilio de Letrán (noviembre 1215) el papa Inocencio III exhorta de nuevo a los soberanos europeos para que inicien una nueva cruzada.

El equilibrio y la templanza de este Gran Maestre fueron capaces de mantener intacta la cohesión de la orden en medio de la tormenta de conflictos que sucedieron durante su mandato.

Es el responsable de la construcción de la formidable fortaleza de Château-Pèlerin, la misma que luego más tarde fue destruida por Baibars. Cuando se preparó la  expedición a Egipto contra el sultán Al Kamil, por parte de Jean de Brienne y del Cardenal legado Pélage, de Chartres encabezó con sus Caballeros la vanguardia del ejercito Franco aunque hemos de decir que no estaban de acuerdo en participar en esta guerra; pues la consideraban mal preparada pero las presiones e imposiciones del representante del Papa (a quien debían obediencia) lograron convencerles al final y gracias a que los Templarios participaron en esta guerra se pudo salvar al ejercito cruzado de un desastre total, sin embargo de Chartres murió en Febrero de 1219 debido a la epidemia que se desató frente a Damietta y que causó verdaderos estragos entre los soldados que participaron en esta desastrosa campaña.

Guillaume de Chartres participa con sus templarios en esta Quinta Cruzada (1217/1221);

Los templarios participan en todas las batallas contra los musulmanes que se desarrollan en España y la Orden recibe numerosas donaciones que acrecientan su poder y riqueza. No podemos olvidar que en el año 1.212 participaron en la gloriosa batalla de Las Navas de Tolosa (España). Donde los reyes de España, les premiaron por su bravura y coraje en el combate y como recompensa, les hicieron generosos donativos que contribuyeron a aumentar el poder y las riquezas de la Orden de los Caballeros Templarios.

En 1211, Guillaume de Chartres había conseguido otro éxito importante, pues el castillo de Gastein, que había sido tomado por los musulmanes en 1190, es reconquistado por el rey de la Pequeña Armenia, y después de un arbitraje papal es devuelto a los Templarios.

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