Hay un romance muy antiguo sobre esta leyenda Templaria, puedes verlo en este artículo Romance sobre la Vera cruz en el Bierzo

Pasemos a relatar la leyenda:

La leyenda, efectivamente, cuenta la aventura de un caballero templario de Ponferrada que participó en la batalla de Alarcos, en la que Alfonso VIII fue derrotado por los musulmanes. Tal caballero, portador de un estandarte con la vera Cruz traído de Jerusalén, cayó en el fragor de la batalla perdiendo la preciada reliquia. De vuelta, cabizbajo, a Ponferrada, se le apareció en un encinar una llama luminosa exculpándolo y alabando su valor en la batalla, que le pidió que volviera al día siguiente con sus compañeros del castillo.

De vuelta al día siguiente los caballeros al bosque, identifico el guerrero la encina del día anterior y, al no hallar nada destacable, golpeo el árbol con un hacha, apareciendo en su interior la imagen morena de Nuestra Señora con el niño en un brazo y la Vera Cruz perdida en la batalla en el otro.

 Esta versión no contradice el origen legendario de la imagen, traída de Jerusalén por Santo Toribio en el siglo V y oculta en el tronco de una encina ante el peligro de los avances infieles. Toribio, que llego a ser Obispo de Astorga, tiene tras de sí otras historias que lo relacionan con el Temple y con las vírgenes negras, aunque algunos autores, paradójicamente, lo colocan como martillo y perseguidor de la herejía priscilianista en la diócesis.

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