La Batalla de Dorilea fue un combate que entablaron las fuerzas de los Cruzados contra los musulmanes durante la Primera Cruzada en el siglo XI.

Acabado el asedio a Nicea el 19 de junio de 1097, las fuerzas cruzadas avanzaron por el desierto de Anatolia rumbo a Tierra Santa. Sin embargo, debido a las difíciles tareas de aprovisionamiento que se realizaban, los líderes cruzados se decidieron separar y encontrarse más tarde.

Cerca de Dorilea, las fuerzas de Bohemundo de Tarento descubrieron un gran contingente de tropas turcas por lo cual decidieron montar su campamento, para una mejor defensa, este campamento fue construido por las tropas de infantería, que iban en la vanguardia, lo situaron en la llanura de dos valles y donde un terreno pantanoso les protegía el flanco occidental, situando  a su caballería delante del campamento para defenderse del ejercito turco que avanzaba desde el sur y esperando que el cuerpo principal del ejercito cristiano llegara por el oeste ya que estaba solo a 5-6 km detrás de la vanguardia, mientras que Kilij Arslan I preparaba a un grupo de turcos para atacar el campamento de Bohemundo.

El 1 de julio, al amanecer, el ruido de miles de caballos despertó a los hombres de Bohemundo. Los soldados turcos atacaron a todo el que se les atravesara en su camino. Los cruzados no pudieron responder rápidamente debido a la sorpresa del ataque y a la oleada continua de guerreros turcos utilizando una forma de combate desconocida hasta ese momento por los cruzados, eran arqueros armados a caballo.

Las bajas turcas eran ínfimas comparadas con las de los Cruzados. Mientras que la caballería atacaba, un grupo de arqueros turcos disparaba desde cientos de metros el campamento, siendo acribillados por su flechas los caballeros que debido a la movilidad de los turcos les era imposible acabar con ellos. Los cruzados resistían ferozmente contra la caballería, pero la esperanza de la victoria estaba muy lejos.

La victoria turca parecía al alcance de la mano, sin embargo, según contaron luego los europeos, se dice que Dios escuchó las súplicas de los cruzados y, cerca de donde se hallaban los arqueros turcos, hacia el mediodía, la caballería de Godofredo de Bouillón logró avanzar, llegando al campamento y atrapando a los turcos entre dos fuegos, por un lado la caballería cristiana que defendió el sur del campamento y por el otro las tropas de refuerzo, Tras poder reorganizarse, las fuerzas cruzadas habían pasado de entre cinco y diez mil hombres a más de cuarenta mil.

Los turcos, aterrados al ver las fuerzas de Godofredo acercarse, huyeron rápidamente hacia el sur, siendo perseguidos por los cruzados, que incluso aprovecharon para saquear el campamento turco.

Ambos lados perdieron miles de hombres, de hecho, se estima que apenas en el principio del ataque turco, murieron unos 4.000 cruzados y unos 3.000 turcos. Todo el combate no duró más de unas dos horas.

Esta victoria cristiana abrió las puertas a la reconquista de Anatolia y al avance de los cruzados hacia Siria

Acabada la batalla, tomaron de nuevo su rumbo a Tierra Santa.

Tras esta victoria los ejércitos cruzados se llenaron de optimismo, se han documentado cartas de soldados cruzados a sus esposas, en las que decían que en apenas tres semanas alcanzarían Jerusalén, sin embargo estaban equivocados, ya que tardaron casi tres años más en alcanzar Tierra Santa.

Comandantes Cruzados: Bohemundo de Tarento, Godofredo de Bouillón,  Ademar de Le Puy

Comandantes Turcos: Kilij Arslan I, Malik Ghazi Danishmend

Tropas Cristianas

50000 cruzados entre los cuales había 7000 caballeros y un pequeño grupo de bizantinos bajo el mando de Tarikios.

Tropas Turcas

10000 turcos selyucidas a caballo

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