XLI. De la correspondencia

De ninguna manera sea lícito a cualquier hermano escribir a los padres, ni a otro cualquiera, sin consentimiento del maestre o de su comendador; y después de que el hermano obtuviese permiso, en presencia del maestre, si le place, se lea. Si los padres le mandasen alguna cosa, no presuma de recibirla, sino fuese mostrándosela al maestre. En este capítulo no se contiene al comendador y al maestre.

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