LXI. Sobre las obligaciones de los sargentos

Supimos que, muchos de muchas Provincias, así sargentos como escuderos, desean por la salud de sus almas servir en nuestra casa. Es útil que los recibáis con confianza, para que los enemigos envidiosos no los hagan arrepentirse de su coraje ni de sus buenos propósitos.

Anuncios